miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA JUNGLA DE LOS LISTOS Y PODEMOS

Aragón Digital, 10 de septiembre de 2014

Zaragoza, 8 de septiembre de 2014

Éste es el título del último y exitoso libro del que fuera presidente de Cantabria, y antes economista y profesor universitario dos décadas, Miguel Ángel Revilla, político fuera de lo convencional donde los haya, y que contiene , en su La Jungla de los Listos, una serie de reflexiones sobre los motivos y causantes de la actual crisis (los banqueros y los especuladores), y sobre las soluciones ante esta situación de desafección de millones de ciudadanos en toda Europa, frente a sus actuales dirigentes políticos: los que Podemos llama La Casta, en una similitud con los planteamientos de Revilla en muchos puntos, a pesar de ser ideológicamente divergentes, aparentemente al menos.

Revilla denomina listos a toda esa serie de especuladores , que se han aprovechado de su situación de privilegio financiero y económico, para hacerse todavía más ricos, a costa de los demás, donde los actuales dirigentes políticos no serían más que un eslabón más en esta cadena de voraces acumuladores de riqueza y promotores de desigualdad social.

Éstos quieren hacernos creer que con austeridad, se van a equilibrar las finanzas y con una política tan responsable que se estaría aplicando, ya estamos saliendo de la crisis.

Sin embargo, la realidad es bien diferente: las clases medias y trabajadoras se están empobreciendo a marchas forzadas, y los servicios públicos (educación , sanidad…) y la inversión en infraestructuras y otros bienes que son de todos, se están reduciendo de un modo escandaloso.

Todo ello, con la excusa de pagar la deuda, pero a quienes realmente estamos pagando es a esta cuadrilla de especuladores que calientan los mercados para que los bonos valgan más y que previamente son quienes prestaron el dinero para que una serie de banqueros, políticos y gente sin escrúpulos, se hicieran de oro a costa de todos nosotros.

Ante esta situación, el auge de Podemos es el del enorme descontento ciudadano frente a un ambiente de general injusticia , desigualdad y corrupción que no merecemos en modo alguno, y es un toque de atención a los partidos tradicionales (en peligro incluso de desaparición o reducción a una posición testimonial si no cambian) para que acometan en el sistema una serie de reformas profundas : una auténtica refundación y comienzo desde sus cimientos.

Mientras tanto, algunos hablan de regeneración, con propuestas de reducir cargos o aforados, pero ellos mismos (o algunos de sus más allegados), son los que se resisten a poder ser juzgados o investigados por un juez ordinario (ahora les juzga uno nombrado por ellos mismos, y las condenas, como la de Jaume Matas, se cuentan con los dedos de una mano), si cualquier ciudadano o entidad les denuncia por corrupción, pues existe en la actual casta política un miedo feroz, actualmente, a que cualquier órgano independiente les investigue por corrupción, pues todos saben que lo que está saliendo cada día no es más que la punta del iceberg, de un iceberg que tiene unas enormes dimensiones. En Aragón sucede aquí lo mismo que en el resto de España y de Europa, no somos diferentes (también tenemos aquí nuestros Jaumes Matas).

En Europa, sólo políticos como el joven y brillante primer ministro italiano Matteo Renzi, están resistiendo a esta nueva dinámica imparable, y mantienen un alto apoyo popular (por ser valiente y atreverse a enfrentarse al pensamiento único de la austeridad y los recortes), y ojalá aquí entre nosotros (en España y en Aragón) los partidos tradicionales sean capaces de renovarse a fondo (ya lo dijimos hace 4 años, y nos tacharon como mínimo de temerarios), con un sistema de primarias obligatorias (con voto popular masivo de los candidatos y real libertad de concurrencia), y el acceso de una nueva generación de políticos a los puestos de responsabilidad, y que tengan la valentía de decirle a Merkel y a sus jefes de la jungla de los listos, que ya basta a esta políticas de austeridad y que nos están empobreciendo cada vez más y aumentando la desigualdad.
Existe una alternativa a esta jungla (que es la senda del progreso y la solidaridad, necesariamente renovadas hoy), pero sólo desde una forma radicalmente distinta de hacer las cosas podrá ésta ponerse en práctica.