jueves, 6 de noviembre de 2014

CUANDO FALLAN TODOS LOS CONTROLES


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Zaragoza, 26 de noviembre de 2014
Aragón Digital
( http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=126634&secid=21) 



Vivimos estos últimos días y semanas desbordados por los nuevos acontecimientos y revelaciones que está habiendo, sobre casos de corrupción política, cada vez más numerosas, y que afectan a nuevas personas, en toda España y todo Aragón.

Si no hubiera habido la enorme crisis económica que estamos ahora sufriendo, con muchos cientos de miles de familias que tienen dificultades para llegar a fin de mes, y que están indignados por el enriquecimiento de todos estos pillos, probablemente éstos se habrían ido de rositas, habiéndoles prescrito todas las fechorías que han cometido.

Sin embargo, existe un punto importante que nos tiene que hacer reflexionar, sobre todo lo que ahora está sucediendo: ¿cómo han podido fallar todos los controles, cuando ya se sabía desde hace años lo que estaba sucediendo?

El sistema estaba corrompido hasta niveles inimaginables y, sin embargo, como había entonces bonanza económica, y se pensaba que los ciudadanos nunca se indignarían por esto, todo se tapaba y nadie investigaba.

Ha tenido que suceder lo ocurrido después, con la crisis, para que la ola de indignación de millones de ciudadanos, de funcionarios mismos que investigan estos casos (con sus sueldos recortados injustamente, para pagar las deudas contraídas por políticos y banqueros irresponsables), haya desembocado en lo que ahora está sucediendo.

Ante todo ello, el Estado de Derecho debe reforzarse con un fortalecimiento radical de los instrumentos de control, y una reforma radical del sistema de partidos, y reforma radical de la Administración también.

Proponemos desde Fundiniciativas las siguientes medidas: primera, endurecimiento del Código Penal de los delitos de corrupción, pasando de los apenas meses de condena y multas, a decenas de años, lo que disuadiría a muchos pillos de cometer las mismas tropelías. Y aumento del plazo de prescripción de los delitos de corrupción, desde los exiguos 5 años actuales a los 10, 15 y 20 años, según el alcance del delito.

Segunda, un aumento de los medios judiciales, de fiscalía y policiales para combatir la corrupción, y nombramiento independiente del Fiscal del Estado y los autonómicos y provinciales (para evitar por ejemplo lo sucedido en Aragón en estos últimos años), con más funciones de la Fiscalía en la investigación, pero con un sistema radicalmente distinto de la elección de los escalones superiores. Lo mismo con los jueces, en especial, de los de los más altos escalones, hoy muy politizados, desde las Audiencias al Tribunal Supremo, al deberle el cargo en muchos casos a los políticos.

Tercera, creación de Agencias independientes de control de la contratación pública y de las subvenciones y de los tráficos de influencias e intereses, con un sistema de coordinación con la Fiscalía y la policía anticorrupción. Modificación de la legislación sobre contratos, para aumentar la transparencia, en los sistemas de adjudicación, de control del gasto. Hay que evitar, sobre todo en provincias pequeñas, que se teje, como ha sucedido en Aragón en los últimos 30 años, una tupida red de intereses, de familiares situados en cargos clave de otros en otros cargos, y que se cree así una red de impunidad a la corrupción, con una “cadena de favores” difícil de romper.

Cuarta, protección a los funcionarios y ciudadanos que denuncien corrupción, permitiendo la transmisión discreta de información a los organismos de control, para evitar cazas de brujas y purgas, a quien es crítico con el poder.

Quinta, reforma radical del sistema de acceso a la función pública, y de los tribunales de oposiciones, en todos los niveles y estratos.

Sexta, modificación de la legislación mercantil, para que se lleve a cabo un control de las grandes corporaciones y empresas y se evite la fuga de sus beneficios a los paraísos fiscales. Y reforzamiento a la vez de los medios de control e independencia de las Agencias actuales: Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, Energía, etc.

Séptima, reforma del sistema de partidos y del sistema electoral, con primarias obligatorias, sistema por distritos y listas abiertas, y medidas anticorrupción en los partidos con expulsión inmediata de imputados y transparencia en la rendición de cuentas.

Éstas son sólo algunas de las muchas medidas que podrían implantarse, que algunos partidos, como Podemos, UPyD, Ciudadanos y las medidas adoptadas ahora por el equipo de Pedro Sánchez (y la acertada Declaración de Valencia de hace unos días), ya están comenzando a exponer ante la opinión pública, y que desde la escuela y los medios también debería concienciarse a la población sobre todo ello.

Pero falta muchísimo más por hacer, en España y en Aragón, y también muchos pillos por descubrir. Que ojalá la justicia actúe con contundencia y podamos vislumbrar pronto un sistema nuevo y limpio.

Y que a las personas que denuncian corrupción no les ocurra, como a quien suscribe, que hace cuatro años, por denuncia una mínima parte de lo que ahora está saliendo, fue objeto de una campaña de descrédito y de un linchamiento, cuando lo que debió hacerse ya entonces es comenzar una seria investigación sobre lo que se estaba comunicando.

martes, 28 de octubre de 2014

EL GOBIERNO DE LA DESIGUALDAD SOCIAL

Zaragoza, 31 de octubre de 2014
Aragón Digital
http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=125775&secid=21) 

La misión de todo Gobierno es que la riqueza de un país y de una región se reparta de la mejor manera, se busquen los equilibrios económicos y se satisfagan las necesidades de los ciudadanos de modo eficiente. Sólo así se consigue una economía y una sociedad saludables y prósperas.
¿ Tenemos hoy esta situación en España y en Aragón?
Pues la respuesta debe ser negativa, pues llevamos más de seis largos años de crisis económica y desde su comienzo hasta el día de hoy, ha aumentado de modo notable la desigualdad social y la prosperidad de la población ha descendido notablemente.
La solución dada por los distintos gobiernos, ante las imposiciones de la famosa troika y de los mercados, han sido los recortes, en los servicios públicos (educación, sanidad…), en los salarios de los empleados públicos, y en inversión en infraestructuras (carreteras, colegios…) y en investigación y desarrollo, entre otros muchos sectores.
Este capital público que siempre se venía invirtiendo, y que hacía crecer cada año a la economía entre 1 y 1,5 puntos, como mínimo, y creaba cientos de miles de empleos, dejó de existir, y al contraerse también la actividad privada (empresas y consumidores), ha dado  lugar a la actual situación económica de estancamiento crónico que padecemos, con un consumo contraído prácticamente a niveles de subsistencia.
Con la burda excusa de que hay que recortar para cumplir con los “deberes de Europa” , esta descapitalización de la sociedad ha dado lugar a un incremento notable de las desigualdades, con una parte importante de la población situada en niveles prácticamente de subsistencia, y un aumento importante de la pobreza.
Mientras tanto, se afirma artificiosamente que se está creando empleo, cuando el número de horas trabajadas ha disminuido (aumentan los contratos parciales a 1-2 horas al día, y se precarizan los salarios), y la enorme subida de impuestos en estos años es la que hace artificialmente aumentar el PIB.
Pero la riqueza real de la población ha disminuido notablemente, mientras que a las grandes fortunas y al movimiento de capital desde y hacia paraísos fiscales (apoyada también desde muchos políticos aprovechados, de lo que hoy se llama “la casta” –véase el caso Pujol y otros muchos que están empezando a salir, y los que faltan-), se les ha aplicado una amnistía fiscal y una tolerancia que hace que quienes pagan en España son los mismos: las clases medias y trabajadoras.
Frente a todo ello, y llevamos también 6 años diciéndolo, la solución es una mayor inversión pública y privada, para que la economía se recupere, y el único modo de lograrlo es con un cambio radical en la política económica, para que se apliquen estímulos a la actividad económica.
El dinero público y privado para conseguir estos estímulos debería conseguirse a través de una gestión mucho más eficiente del dinero público, y con una radical reforma de la Administración, mucho mayor que la que se ha realizado (que ha sido muy superficial y centrada sólo en rebajar el salario de los empleados públicos, lo que les ha desincentivado aún más, y en agilizar unos pocos trámites).
Es preciso actuar de modo radical  en la Administración, reduciendo y simplificando muchas estructuras: suprimiendo muchas sociedades públicas (sobre todo autonómicas y locales), que siguen aún hoy gestionando mucha decenas de miles de millones de euros; y también, reduciendo Ayuntamientos (de los 8.000 actuales podrían reducirse a apenas 1.000, unificando servicios), y suprimiendo diputaciones y, en Aragón, las comarcas.
El ahorro total que se lograría al año sería de al menos 60.000 millones de euros, y evitaría los recortes y permitiría destinar una parte importante de ese dinero a políticas de estímulo económico.
Si a ello añadimos que una parte de la deuda de España debería también auditarse, para negociar un modo diferente de pago, con todas estas medidas, como decimos, comenzaría a relanzarse la actividad, y nuestro país y nuestra región volverían a entrar en sendas de dinamismo y de crecimiento.
Es preciso valentía y voluntad real para aplicar estas medidas, y la irrupción de Podemos, que podría incluso ganar las próximas elecciones generales, debe servir a todos los partidos como incentivo para que la política económica dé un giro totalmente radical y definitivo, hacia lo que la población está demandando a voces desde hace tiempo.


miércoles, 1 de octubre de 2014

CATALUÑA Y ARAGÓN

Aragón Digital, 1 de octubre de 2014

¿Se imaginan los lectores, conciudadanos aragoneses y aragonesas, si el 10 de noviembre tenemos una Cataluña independiente?

Nuestros queridos vecinos catalanes, con los que tenemos lazos comunes desde hace muchos cientos de años, antes dentro de la Corona de Aragón y desde hace más de 500 años en nuestra España de todos, dejarían de ser vecinos de nuestro mismo país.

Serían vecinos extranjeros. Como los franceses, alemanes, italianos. ¿Se imaginan ustedes? O, mejor dicho, casi como si fuesen rusos, marroquíes o australianos o norteamericanos, al quedar el nuevo país automáticamente excluido de la Unión Europea.

Los aragoneses, como españoles que somos, necesitaríamos un visado para ir a Salou, o Cambrils, o Calafell, o para ir de visita o de negocios a Barcelona. ¿Cómo haría el AVE al llegar a Lérida? ¿Y la autoría al pasar los pueblos y ciudades aragoneses de la Franja?

¿Tendríamos que obtener un permiso de residencia para pasar a Lérida o Tarragona o Barcelona o Gerona?

¿Y los catalanes? ¿Se imaginan que se les solicite visado para entrar en la frontera española, que quedaría fijada en Aragón?

Pues sinceramente yo, como ciudadano de ideas progresistas, de izquierda, pero que me siento profundamente español, a mucha honra, y profundamente aragonés, no me imagino esta situación

Me resisto a ella. Me resisto a aceptar una futura realidad diseñada por los sinvergüenzas Mas y herederos de los Pujoles de turno, que están manipulando los sentimientos catalaninstas, nobles y legítimos de una parte importante de la población catalana

Cataluña es España. Siempre lo ha sido. Y me temo, y me congratulo, de que siempre lo será.

Pero hemos de darle la vuelta a los argumentos manipuladores de Mas y compañía que pretenden tapar sus pufos y corrupciones que llevan en sus bolsillos en las últimas tres décadas con una actuación contundente.

Primero, parar todo esto por la vía legal, por el imperio de la Constitución y la ley (sólo todos los españoles podemos decidir sobre el futuro común, y no sólo una parte, los catalanes), como se está haciendo. Tarde y mal, por el Gobierno. Pero lo de estos días es correcto. Se debió hacer desde el primer día. Hace ya dos años para frenar de golpe todo este desaguisado.

Pero, segundo y más importante: proponiendo a los catalanes un nuevo sistema de convivencia, de carácter federal, con peculiaridades mutuas reconocidas, pero con solidaridad y cooperación, como exigen las reglas de un Estado federal.

Como dijo Maragall antes de los Juegos Olímpicos de 1992: "Lo que es bueno para Cataluña, es bueno para España, y viceversa".

Así deberá ser. Y así tendremos que hacer para que así sea. Entre todos.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LA JUNGLA DE LOS LISTOS Y PODEMOS

Aragón Digital, 10 de septiembre de 2014

Zaragoza, 8 de septiembre de 2014

Éste es el título del último y exitoso libro del que fuera presidente de Cantabria, y antes economista y profesor universitario dos décadas, Miguel Ángel Revilla, político fuera de lo convencional donde los haya, y que contiene , en su La Jungla de los Listos, una serie de reflexiones sobre los motivos y causantes de la actual crisis (los banqueros y los especuladores), y sobre las soluciones ante esta situación de desafección de millones de ciudadanos en toda Europa, frente a sus actuales dirigentes políticos: los que Podemos llama La Casta, en una similitud con los planteamientos de Revilla en muchos puntos, a pesar de ser ideológicamente divergentes, aparentemente al menos.

Revilla denomina listos a toda esa serie de especuladores , que se han aprovechado de su situación de privilegio financiero y económico, para hacerse todavía más ricos, a costa de los demás, donde los actuales dirigentes políticos no serían más que un eslabón más en esta cadena de voraces acumuladores de riqueza y promotores de desigualdad social.

Éstos quieren hacernos creer que con austeridad, se van a equilibrar las finanzas y con una política tan responsable que se estaría aplicando, ya estamos saliendo de la crisis.

Sin embargo, la realidad es bien diferente: las clases medias y trabajadoras se están empobreciendo a marchas forzadas, y los servicios públicos (educación , sanidad…) y la inversión en infraestructuras y otros bienes que son de todos, se están reduciendo de un modo escandaloso.

Todo ello, con la excusa de pagar la deuda, pero a quienes realmente estamos pagando es a esta cuadrilla de especuladores que calientan los mercados para que los bonos valgan más y que previamente son quienes prestaron el dinero para que una serie de banqueros, políticos y gente sin escrúpulos, se hicieran de oro a costa de todos nosotros.

Ante esta situación, el auge de Podemos es el del enorme descontento ciudadano frente a un ambiente de general injusticia , desigualdad y corrupción que no merecemos en modo alguno, y es un toque de atención a los partidos tradicionales (en peligro incluso de desaparición o reducción a una posición testimonial si no cambian) para que acometan en el sistema una serie de reformas profundas : una auténtica refundación y comienzo desde sus cimientos.

Mientras tanto, algunos hablan de regeneración, con propuestas de reducir cargos o aforados, pero ellos mismos (o algunos de sus más allegados), son los que se resisten a poder ser juzgados o investigados por un juez ordinario (ahora les juzga uno nombrado por ellos mismos, y las condenas, como la de Jaume Matas, se cuentan con los dedos de una mano), si cualquier ciudadano o entidad les denuncia por corrupción, pues existe en la actual casta política un miedo feroz, actualmente, a que cualquier órgano independiente les investigue por corrupción, pues todos saben que lo que está saliendo cada día no es más que la punta del iceberg, de un iceberg que tiene unas enormes dimensiones. En Aragón sucede aquí lo mismo que en el resto de España y de Europa, no somos diferentes (también tenemos aquí nuestros Jaumes Matas).

En Europa, sólo políticos como el joven y brillante primer ministro italiano Matteo Renzi, están resistiendo a esta nueva dinámica imparable, y mantienen un alto apoyo popular (por ser valiente y atreverse a enfrentarse al pensamiento único de la austeridad y los recortes), y ojalá aquí entre nosotros (en España y en Aragón) los partidos tradicionales sean capaces de renovarse a fondo (ya lo dijimos hace 4 años, y nos tacharon como mínimo de temerarios), con un sistema de primarias obligatorias (con voto popular masivo de los candidatos y real libertad de concurrencia), y el acceso de una nueva generación de políticos a los puestos de responsabilidad, y que tengan la valentía de decirle a Merkel y a sus jefes de la jungla de los listos, que ya basta a esta políticas de austeridad y que nos están empobreciendo cada vez más y aumentando la desigualdad.
Existe una alternativa a esta jungla (que es la senda del progreso y la solidaridad, necesariamente renovadas hoy), pero sólo desde una forma radicalmente distinta de hacer las cosas podrá ésta ponerse en práctica.


domingo, 7 de septiembre de 2014

CABEZAS DE TURCO

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Aragón Digital, 3 septiembre 2014 

Unos años antes había leído el apasionante libro de Günter Wallraff, titulado Cabeza de Turco, que narra cómo el autor, periodista, se disfraza de emigrante turco y acepta los peores trabajos posibles , para poder descubrir las dos caras de la sociedad occidental. Ese libro me conmocionó, y desde entonces quise conocer Alemania.

Unos años más tarde, era el verano de 1992, y estábamos en Berlín, dentro de nuestra vuelta a Europa (mochila al hombro y tren tras tren) con el Interrail en ese mes de agosto.
El muro había caído casi tres años antes, y todavía podían conseguirse algunos trocitos de él, como símbolo de lo que habían sido las dos Europas y la Guerra Fría en los 40 años anteriores.
Se respiraban aires de libertad. De algo nuevo. Los alemanes habían unido las dos partes de su capital, con orgullo, y se disponían a dar al resto de Europa una lección de reconciliación y liderazgo.
¿Qué ha ocurrido veinte años después?
Nos encontramos hoy ante una Europa muy diferente de la de aquel año, con unos líderes desprestigiados, una carencia de liderazgo en el Viejo Continente, y unas sociedades que exigen a sus dirigentes cambios muy profundos en el modo de gestionar la cosa pública, ante las injustas políticas de austeridad aplicadas (con el pretexto de pagar una deuda generada sobre todo por unos voraces bancos al servicio de promotores, especuladores y algunos políticos sin escrúpulos), y el progresivo desmantelamiento del sistema europeo de bienestar, al que España y Aragón habían llegado con retraso, pero habían llegado tras nuestro ingreso en la Unión Europea en 1986.

Ante esta situación, retomo el contenido y el título del libro de Günter Wallraff, y viendo algunos de los casos de corrupción actualmente investigados en Aragón (Molinos, Plaza, etc), y con buen conocimiento de causa sobre los mismos, como bien sabe la opinión pública por la lucha sin cuartel contra la corrupción que llevamos realizando en estos últimos cinco años, se llega a la conclusión de que se investiga mal, tarde, y no se desenmascara en ningún caso a los auténticos responsables.
Se eligen cuidadosamente varias personas en cada caso, como cabeza de turco, y (sin pruebas definitivas, sino muchas veces con conjeturas y meras especulaciones) se les inmola ante la opinión pública, para que pueda ésta pensar: “ya se ha detenido a un corrupto más”, y así se pueda concluir que Aragón ya ha cubierto su cuota de reducción de la corrupción.

Pues va a ser que no. Al buen ciudadano, conocedor de lo que realmente ocurre, viendo este verano cómo salen a la luz pública casos tan gravísimo como el de Jordi Pujol y su familia, piensa que en cada región existen muchos Jordis Pujoles, a los que durante muchos años, por un tejemaneje entre unos y otros, se les ha dejado hacer, aunque muchas personas ya sabían de esas prácticas corruptas y han mirado para otro lado.

Los que las hemos denunciado desde un principio hemos sufrido una presión inaceptable, en el ámbito personal y profesional. Que no se la recomendamos a nadie.

Pero afortunadamente, hoy, los hechos nos están dando la razón. Y no pensamos dar ni un paso atrás en este objetivo, porque está basado en unos valores profundos de creer en este país y en esta región, y en su gente, en sus ciudadanos, que son los que esperan y desean un sistema más limpio, que nos equipare al de los países de nuestro entorno más avanzados.

Ojalá lo consigamos, pero como dijo el honesto juez Miguel Ángel Torres, que instruyó el caso Malaya de Marbella, en una entrevista el 23 de agosto en El País (que puede verse por internet), los jueces y fiscales deben actuar no contra los cabezas de turco de cada caso, sino ser valientes y llegar hasta el final. O la del día 24 al fiscal Horrach que ha destapado tantos casos en Baleares, que afirmaba que los políticos eligen muchas veces a los jueces instructores (por ser aforados), y eso imposibilita cualquier investigación seria.

Ahí estaremos colaborando todos los que queremos un Aragón más limpio y avanzado, tanto en transparencia en la vida pública, como también en la puesta en marcha de una nueva política económica y social, que acabe de una vez por todas con los recortes en los servicios públicos (educación, sanidad, infraestructuras, servicios sociales), y que todo el dinero que ahorremos negociando una moratoria en la deuda (más le valdría a Rajoy en vez de negociar que Guindos lidere el Eurogrupo , al servicio de la austeridad alemana, que negocie un pago mucho más aplazado y con quitas, de la deuda), se pueda invertir en los ciudadanos: en servicios públicos, en investigación y desarrollo, en apoyo a las familias, y a los autónomos y las PYMEs.

jueves, 12 de junio de 2014

El mensaje de las elecciones europeas

Aragón Digital, 11 de junio de 2014

Venimos desde hace bastante tiempo defendiendo que la solución que Aragón y España tienen, para encarar el futuro y conseguir las reformas profundas que necesitamos, debe pasar de modo imprescindible por un reforzamiento de las políticas públicas, y del papel del Estado como motor e impulsor de la economía y como principal garante de la reducción de desigualdades sociales, con unos servicios públicos eficientes y reforzados (educación, sanidad, servicios sociales).


Las elecciones europeas del pasado 25 de mayo tuvieron un resultado que entiendo que ciertamente se esperaba desde hace mucho tiempo, pues lanzaron un importante mensaje de cambio y de regeneración política y social, y a los dos grandes partidos, les transmitieron que deben realizar muchos e importantes cambios.

El Partido Socialista ha reaccionado de inmediato, con la dimisión de su secretario general federal y la convocatoria de un congreso extraordinario, para dar lugar ahora a un proceso de regeneración profunda, y siempre que el PSOE se renueva, nuestro país da un impulso importante y desde los gobiernos socialistas se desarrollan nuevas políticas de cambio social y económico.

En las filas del PP, el Gobierno de la Nación ha querido tomar nota anunciando medidas de impulso del crédito y la inversión, y nuevas reformas en algunos sectores que lo necesitan pero, sin embargo, no se ha acometido ningún cambio en la estructura y en la forma de funcionamiento interno del partido, que bien necesario resulta también, ante la enorme fuga de votos que se ha producido hace UPyD, VOX, la abstención y otras opciones políticas.

Aragón y España tienen un reto impresionante en los próximos meses, y las elecciones europeas han lanzado un mensaje desde la izquierda (con Podemos, IU y otras opciones), para que los gobiernos sean mucho más valientes frente a los mercados y el modo en que se ha gestionado la deuda y las políticas de austeridad en los últimos años.

Todo lo que venimos anunciando y exponiendo en todos nuestros artículos pienso que ha quedado notablemente reforzado con lo que han dicho los ciudadanos en estas elecciones: más políticas keynesianas y más papel del Estado y de lo público, y menos recortes y políticas de austeridad.


Para que España y Aragón vuelvan a crecer y crear empleo, es preciso una nueva forma de gestionar todas nuestras políticas públicas, y en 2015 ojalá también todo ello pueda plasmarse también en las urnas, para que también aquí puedan producirse los cambios que nuestra Comunidad hoy necesita.

lunes, 26 de mayo de 2014

ESPAÑA Y ARAGÓN PRECISAN UN CAMBIO

Zaragoza, 9 de abril de 2014

Aragón Digital, 9 de abril de 2014 :

http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=119068


Dicen las voces oficiales, en las últimas semanas, con insistencia, que la recuperación económica ha comenzado, porque las cifras de desempleo habrían descendido y porque España y Aragón van a crecer, en 2014, por primera vez en los últimos años, más del 1%.
Sin embargo, la percepción de los ciudadanos sobre la realidad económica de cada día es bien distinta, y los empresarios, en recientes encuestas, han manifestado que todavía perciben que la economía aún se encuentra estancada.
A quién de las dos partes deberíamos creer? Pues la respuesta en nuestra opinión, aun manteniendo nuestro permanente optimismo existencial y nuestra creencia en las bondades del ser humano, debe ser que son los ciudadanos y los empresarios los que tienen razón.
España y Aragón es posible que hayan tocado fondo, pero de este fondo al que se ha llegado no se vislumbran señales claras y definitivas de que se esté comenzando a salir de él
Como ha señalado el Fondo Monetario Internacional (tantas veces discutibles sus recetas y propuestas neoliberales tantas veces), existe un claro riesgo de deflación en Europa y en España, de modo que una caída continua de los precios provoca un estancamiento económico.
Nuestra actividad económica se ha contraído tanto, con una inversión pública casi nula, una política nefasta de recortes generalizados en todos los servicios públicos básicos (educación, sanidad, infraestructuras, servicios sociales) y una actitud de favorecimiento y encubrimiento de las atrocidades cometidas por los bancos y cajas de ahorros, que a la vez ha ahogado el crédito de las familias, empresas y PYMEs, que a no ser que se produzca un cambio radical en la política económica, corremos el riesgo de continuar estancados muchos años.
La solución a ello, en Aragón y en España, en mi opinión, como lo venimos repitiendo una y otra vez en distintos artículos e intervenciones públicas, debe pasar por una vuelta a las políticas keynesianas, de inversión pública en infraestructuras (nuevas y en conservación de las existentes), educación, sanidad, investigación y servicios públicos, y en un apoyo decidido por parte de la Administración a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, favoreciendo la inversión, y también que vuelva a fluir el crédito en empresas y en familias
Sólo de ese modo volveremos a nuestras sendas de otros tiempos de crecimiento económico, pero esta vez, debe ser un crecimiento sano, diversificado, que no sólo se fundamente en un sector (inmobiliario, como hace una década, que se tiene que recuperar, pero que debe ser un sector más), sino en otros muchos, como las nuevas tecnologías, las energías renovables y el sector servicios.
Y si para ello es preciso que nuestras autoridades, estatales y autonómicas, digan “basta ya” a las políticas de ajuste y recorte que vienen impuestas de Europa y el FMI, y que toda la deuda existente que no sea atribuible a la ciudadanía, sino a los errores de algunos políticos y banqueros, que se negocie con seriedad una cancelación o una moratoria.
Y con esos nuevos fondos que se recuperen, poder invertirlos en estimular la economía.
Sólo así recuperaremos nuestro nivel de bienestar y nuestros hijos y las futuras generaciones podrán sentirse seguros del mantenimiento por muchos años del modelo social europeo de economía social y de mercado.
Pero si tenemos ahora a unos políticos que frente al desafío independentista catalán reaccionan reuniéndose continuamente y brindando con quienes quieren provocar la ruptura de la unidad democrática y constitucional de España (que aprobaron masivamente los mismos catalanes en 1978), poco se puede esperar de ellos en nuestro enorme desafío que tenemos de salir definitivamente de esta crisis.
Son precisas nuevas políticas y nuevas caras en todos los lugares y puestos de responsabilidad, y volver a ese enfoque de Estado y estratégico que tuvieron nuestros padres de la transición, de los que tanto se habla estos días.