martes, 28 de mayo de 2013

Ciudad de la Justicia: Nuevo espacio, nuevo sistema judicial

Aragon Digital, 28/5/2013


Eramos muchos los juristas aragoneses que albergábamos nuestras dudas sobre cómo sería el funcionamiento de la nueva Ciudad de la Justicia en la Expo, tras tantos meses de obras, reformas, incertidumbres e incógnitas sobre cómo resultaría el nuevo recinto en la Expo con el funcionamiento de los nuevos Juzgados, que se han inaugurado con las vistas públicas, en el Juzgado Contencioso 5, magníficamente gestionado por el ejemplar Magistrado Don Javier Oliván.
Esta semana hemos tenido la ocasión de ser testigos presenciales de una de las primeras vistas judiciales celebradas en el nuevo recinto que se inauguraba para el público en Ranillas, y las nuevas instalaciones han estado a la altura de las circunstancias.
Ante los nuevos desafíos y dificultades que nos plantea la nueva ley de tasas (que entiendo que debe ser derogada por el Parlamento o anulada por el Tribunal Constitucional, ante el atropello que supone para el derecho a la tutela judicial efectiva), y la dificultad de prestar el servicio de defensa a los ciudadanos en estos difíciles tiempos de crisis, sin embargo, la comunidad jurídica de Aragón entiendo que debe aprovechar este nuevo espacio que se nos brinda para poder hacer una reflexión sobre los importantes retos que nuestra Justicia tiene en los tiempos actuales, y que Aragón sea una Comunidad pionera en la gestión eficiente de la Administración de Justicia en los tiempos actuales.
Es urgente, a mi juicio, reforzar el servicio del turno de oficio, ante tantos miles de ciudadanos que en tiempos de crisis necesitan acudir a los servicios de justicia gratuita; coordinar las competencias de la Administración de Justicia (Gobierno de Aragón y Gobierno central) con los principales operadores jurídicos de la región (colegios de abogados y de procuradores y ciudadanos usuarios de la justicia), con el fin de conseguir unas prestaciones públicas acordes con este siglo XXI en el que vivimos; y mejorar también el apoyo a la comunidad jurídica (abogados, procuradores, jueces, fiscales, funcionarios…), para que puedan desempeñar su función de servicio a nuestros conciudadanos en las mejores condiciones posibles.
En Aragón contamos con juristas excepcionales (desde tiempo inmemorial), con una tradición de muchos siglos de singularidad en nuestro sistema legal y de fueros (los dos edificios de la Expo llevan el nombre de “Fueros de Aragón” y “Vidal de Canellas”), y con una comunidad jurídica unida sobre el objetivo de poder enfrentarnos con eficacia a todos estos retos que tenemos ante nuestro horizonte.
Aprovechemos este nuevo reto que hemos inaugurado para poder ser pioneros en España en una justicia eficiente y al servicio del ciudadano, dando ejemplo de buen hacer y de servicio a nuestros conciudadanos.