jueves, 20 de diciembre de 2012

UNA LECCIÓN PARA LA ABOGACÍA DE ZARAGOZA


Tras las elecciones a Decano y Junta de Gobierno celebradas el 19 de diciembre, el Colegio de Abogados de Zaragoza cuenta con un nuevo equipo a su frente, encabezado por Antonio Morán, a quien debemos felicitar por su victoria y por el trabajo que lleva haciendo en los últimos 20 años por la abogacía zaragozana.
Mi felicitación y reconocimiento por esta victoria, y también al otro candidato, Fernando Navarro, que se presentaba a Decano junto con quien les habla, que ha quedado en tercer lugar
Quiero manifestar, en primer lugar, que estas elecciones en nuestro Colegio han sido ejemplares en todo momento y, a diferencia de lo sucedido en Madrid, con el lamentable espectáculo que se ha dado por parte de algunos compañeros, en Zaragoza ha existido desde el principio un ambiente de respeto, lealtad y caballerosidad durante toda la campaña
Ello se plasmó con la celebración del debate entre los tres candidatos, que tuvo  lugar en un ambiente de respeto y de exposición de ideas y de programas, en un acto que honra a la abogacía de Zaragoza
El nuevo equipo decanal tiene por delante unos retos muy importantes, para adaptar a nuestra abogacía a los impresionantes cambios que se avecinan: Ley de tasas, traslado a la Ciudad de la Justicia, situación del turno de oficio y de la justicia gratuita, y la defensa del papel de los abogados dentro de nuestra sociedad

Desde nuestra candidatura defendimos que los abogados somos los profesionales que representamos a los ciudadanos desde el primer trámite hasta el último, y que en coordinación y cooperación con otros profesionales, estamos plenamente capacitados para ayudar al ciudadano a resolver sus problemas en sus relaciones con  la Administración, ante cualquier tribunal u órgano y en cualquier tipo de situación

Por ello, consideramos que la posición social del abogado debe defenderse y dignificarse, y con la aprobación y aplicación de un Código de Buen Gobierno en la abogacía, para asegurar que se actúa de acuerdo con unos principios éticos, conseguir que los abogados podamos prestar el servicio más óptimo a los ciudadanos

En estos años nuestro Colegio tiene por delante todos estos retos, y deseamos al nuevo equipo que ha salido elegido que pueda afrontarlos con los mayores éxitos posibles.