miércoles, 16 de febrero de 2011

AUTÓNOMOS Y CAJAS DE AHORROS

REVISTA UPTA ARAGÓN

16-2-2011

Mucho se está hablando en las últimas semanas sobre la reforma del régimen legal de las Cajas de Ahorros que prepara el Gobierno, como continuación a los importantes cambios que ya introdujo hace unos meses el Real Decreto Ley 11/2010, de 9 de julio, que ya de por sí constituyó el mayor cambio en la normativa del sector financiero que se ha llevado a cabo en España en los últimos 25 años.

Teniendo en cuenta la gran trascendencia para nuestro sistema bancario y crediticio que supone esta reforma, únicamente se menciona con estas reformas el objetivo (que todos compartimos) de sanear nuestro sistema financiero (cajas y bancos, sin excepción), y conseguir unas entidades de créditos que se adapten a un sistema económico que ya no tenga al sector inmobiliario como principal soporte del crecimiento.

Sin embargo, llama poderosamente la atención que en todas estas reformas legislativas, esté pasando prácticamente desapercibido un problema esencial, que debe resolverse también ahora con carácter urgente: el crédito de las familias y los autónomos y las PYMES es el principal motor de nuestra economía, y si no se adoptan de inmediato medidas imaginativas en este ámbito, se podrán perder muchos cientos de miles de empleos y se impedirá a la vez a muchos miles de nuevos autónomos iniciar sus negocios y poner en marcha sus iniciativas.

Es urgente por ello, y es muy oportuna la idea de UPTA iniciada en las últimas semanas, obligar a las entidades financieras a reservar una parte de sus fondos para otorgar créditos y microcréditos que vayan dirigidos a este sector, pues una economía donde únicamente cuentan los 40 empresarios más importantes del país no es representativa del conjunto del mismo, y es imprescindible contar también con los cientos de miles de autónomos y de PYMES que constituyen el corazón de nuestro tejido productivo y económico.

Por estas razones, la reforma de las normas sobre cajas de ahorros y del sector financiero debería contar, obligatoriamente, con la aportación de las asociaciones de autónomos como UPTA, debiendo incluirse en esta regulación un nuevo régimen jurídico de la financiación de los autónomos y de las PYMES, con una obligación a las entidades financieras de la actuación en este ámbito.