miércoles, 16 de noviembre de 2011

POR UNA RESERVA FEDERAL EN LA UNIÓN EUROPEA

Las turbulencias financieras de los últimos días ponen de manifiesto que la Unión Europea continúa siendo un gigante económico (un mercado común de más de 400 millones de consumidores), pero a la vez, un enano político.

Desde la creación del Euro como moneda común, hace 10 años, varios han sido los nuevos Tratados aprobados, los intentos por aprobar una Constitución , al mismo tiempo que la Unión se ha ampliado con nuevos miembros.

Pero en esta década los avances en la integración política europea han sido muy tímidos, y ésta continúa siendo la asignatura pendiente de Europa: la del fortalecimiento de sus instituciones y el necesario reforzamiento de sus competencias.

Ante unos voraces mercados internacionales, la Unión Europea es el eslabón más débil dentro de las economías desarrolladas y de los países emergentes.

Por este motivo, en épocas de dificultad es cuando debe acreditarse la talla política de quienes nos gobiernan, y es claro que a día de hoy, en Europa, es necesario que nuestros líderes estén a la altura de las circunstancias, y adopten medidas contundentes para sacarnos antes de la crisis.

El primer paso que en mi opinión debería darse es reforzar el poder de regulación económica de las autoridades europeas, cuyo principal y primer punto de referencia debe ser, como estos días ha señalado con acierto un diario nacional en su editorial, la creación de un Tesoro Europeo. Es decir, una Reserva Federal del euro, que cuente con competencias muy reforzadas en relación con la política monetaria de la Unión, y que cuente con capacidad para emitir bonos y que sus decisiones estén por encima de las de los Estados de la UE, que hoy son incapaces , por sí solos, de controlar la vorágine de los mercados financieros

Debería convocarse una reunión urgente de Jefes de Estado y de Gobierno (un Consejo) y adoptarse estas decisiones, con una modificación inmediata de los Tratados Constitutivos de la UE.

España necesita a Europa, y la Unión Europea es hoy el punto de referencia para el progreso de nuestro país, y el nuevo gobierno que salga de las elecciones del domingo deberá implicarse, sin duda, en este objetivo tan importante que hemos señalado en este artículo.

domingo, 13 de noviembre de 2011

EL VERDADERO CAMBIO QUE NECESITAMOS

Tras la celebración de las elecciones autonómicas y municipales del pasado 22 de mayo, y a unos días de las elecciones generales anticipadas del 20 de noviembre, se ha abierto una polémica entre los dos grandes partidos (PSOE y PP) sobre la procedencia o no de los recortes en los presupuestos públicos como una de las medidas para salir antes de la crisis y cumplir con las exigencias de la Unión Europea.

Ante ello, debemos plantearnos si los recortes son la solución para sanear las finanzas públicas o, por el contrario, si existen otras alternativas posibles.

La reducción de gastos es la medida más inmediata y directa para reducir el déficit, pero no es lo mismo reducir gasto en asesores o en coches oficiales (muy pequeño en relación con el presupuesto total) que reducir inversiones públicas en educación, sanidad, servicios sociales o infraestructuras.

Lo que es claro es que el ritmo de gasto público (descontrolado e irresponsable en muchos casos) que hemos tenido en los últimos 10 años en España en muchas de nuestras Administraciones (con independencia de su signo político) no es sostenible ante una economía hoy globalizada donde los países emergentes compiten con nosotros con un presupuesto público mucho más reducido y con otras ventajas comparativas que año a año nos están dejando atrás.

Debemos mentalizarnos que se avecina una nueva situación en los próximos años en donde el Estado no puede ya ser el garante de la vida de los ciudadanos hasta el último detalle de nuestra existencia, y que deben abrirse espacios de libertad para los individuos, sobre todo en el ámbito económico y en el de la reducción del asfixiante intervencionismo que se ha acrecentado hoy con el aumento de la regulación de las Comunidades Autónomas.

Pero para que creemos individuos responsables, a los que el Estado permita espacios de más libertad es imprescindible mejorar la calidad de nuestro sistema educativo y aumentar la cultura de la población, por lo que será preciso en los próximos años invertir en educación y en cultura más y, sobre todo, mejor.

Debemos pasar de la España del subsidio y donde el Estado se responsabiliza de todo a la España donde el ciudadano recupera el protagonismo en la vida económica y social, y donde la creación de nuevas empresas y negocios, el apoyo imprescindible a los autónomos y a las PYMES y a los empresarios que creen riqueza sea la punta de lanza de nuestra política económica y social.

Pero ello debe hacerse con una sensibilidad social necesaria, donde no se deje excluidos a ningún sector de la población, pues ante el probable nuevo gobierno conservador que se avecina, corremos también el riesgo de aplicar el recorte por el recorte y excluir del sistema a millones de españoles que necesitan un apoyo público indudable, porque no han tenido la oportunidad de formarse o de encontrar oportunidades de incluirse en el sistema

Para lograr todos los objetivos que acabamos de exponer, es imprescindible un gran pacto nacional entre el PSOE y el PP para salir de la crisis, y entre todas las Administraciones (estatal, autonómicas y locales) para coordinar competencias y aunar esfuerzos para salir de esta situación.

En España y en Aragón contamos con cientos de miles de personas con un gran talento y capacidad para gestionar y para poner en marcha nuevas iniciativas, pero sin la unión de todos, difícilmente podremos salir adelante.

El reciente y feliz anuncio sobre el fin de ETA debe ser una oportunidad para tender hacia una nueva España (unida y sin posibilidad de secesionismos) de concordia y de cooperación, donde dejemos atrás también la guerra civil que tanto daño causó a nuestros abuelos, y que miremos hacia delante y pensemos en los nuevos valores democráticos, de esfuerzo y de cooperación que deberían ser los que se impongan a partir de ahora si queremos de verdad progresar y recuperar nuestra posición importante en Europa y en el mundo.

domingo, 7 de agosto de 2011

FRENTE A LOS MERCADOS: GOBIERNOS EFICIENTES

Aragón Digital 5 a 7 de agosto de 2011

Se habla constantemente, en los últimos meses, de la debilidad económica de los países mediterráneos (Italia, Grecia, Portugal y España) frente a los continuos acosos por parte de los mercados internacionales a las finanzas públicas de estos países que hoy se ven condicionadas por las emisiones de deudas y los tipos de interés a los que se adquieren las mismas.

Todo el debate sobre la política económica nacional y en la UE está girando hoy sobre un punto que tiene carácter coyuntural, pero que marca toda la agenda económica actual: ¿Nuestros Gobiernos son fiables para los mercados?

Las autoridades bancarias europeas han publicado recientemente los llamados test de estrés de las entidades financieras, con un aprobado de casi todas las examinadas, con el fin de transmitir a esos mercados que nuestros bancos sí son fiables.

Sin embargo, a los pocos días de ello, el Estado ha intervenido en la Caja de Ahorros del Mediterráneo con una inyección de 3.000 millones de euros de dinero público, sin que ello conlleve el procesamiento ni la exigencia de responsabilidad a ningún directivo, que son los auténticos responsables de estos graves errores de gestión. Los mercados han vuelto a desconfiar y los medios económicos continúan insistiendo en la debilidad de nuestras economías en la UE, sin excepción de países.

Ante esta situación, quiero exponer dos reflexiones. La primera es que los Gobiernos y las autoridades de la UE no deberían depender del criterio de los mercados para adoptar las medidas de su política económica, pues estamos dependiendo con ello de un tipo de economía (la especulativa, la de los inversores financieros) que es precisamente la que ha fracasado estrepitosamente con la actual crisis económica. La segunda reflexión se deriva de la anterior: Frente a ello, ¿qué alternativa de política económica y de políticas públicas podemos ofrecer a nuestras sociedades y a los agentes económicos y sociales internacionales y europeos?.

Pues la respuesta es muy clara: Nuestra alternativa a la crisis no debe ser reactiva, como la que erróneamente ofrecen todos los Gobiernos en estos meses (respondiendo a la exigencia cada día de esos voraces mercados con medidas para calmarlos pero que nunca los calman, porque son insaciables).

Al contrario, la respuesta a la crisis debe ser proyectiva, es decir, reflexiva y basada en un plan y en un programa profundo que se fundamente en una nueva concepción de los Gobiernos y del papel del Estado en la sociedad y en la economía.

Esto último debe significar que debe revisarse a fondo el modo en que el Estado regula la economía y la sociedad, donde todos nuestros países cuentan hoy con aparatos burocráticos muy lentos y costosos para los ciudadanos y poco ágiles en la compleja y dinámica sociedad y economía actuales.

Es imprescindible por ello reformar profundamente nuestros Gobiernos y reducir de modo radical los trámites y las estructuras burocráticas, con una simplificación y una coordinación entre todos los entes públicos (europeos, estatales, regionales y locales), para conseguir unos Gobiernos modernos y eficientes.

Ésta debe ser la verdadera respuesta a los mercados: nuestros Gobiernos han cambiado y son eficientes y serán capaces de predecir futuras crisis y, a la vez, de prestar los servicios públicos (educación, sanidad, infraestructuras…) con eficiencia, asegurando la cohesión social.

Sólo con una respuesta de este tipo podremos conseguir un modelo económico y social estable en Europa y poder conseguir mantener nuestro Estado social consiguiendo a la vez unos Gobiernos eficientes.

Mientras continuemos adoptando medidas día a día, semana a semana, precipitadamente, pero perdiendo el horizonte de lo que en realidad debería hacerse (reformar profundamente los Gobiernos), estaremos lejos de salir de la crisis y de hacer frente a las amenazas de los mercados financieros internacionales.

Estos mercados deben ser regulados y controlados para evitar futuras crisis especulativas, como dice el nobel Stiglitz, y los Gobiernos deben tomar el timón de la dirección y supervisión del proceso económico: Los Gobiernos deben controlar y supervisar a los mercados, y no al revés, como está sucediendo.

Ésta es la paradoja de la economía actual, que debemos despejar con urgencia si queremos de verdad ver la luz en esta especial situación actual de dificultad.

viernes, 22 de julio de 2011

EL LEGADO DEL PRESIDENTE ZAPATERO: LAS PRIMARIAS DEL PSOE EN 2011


REVISTA CAMPAIGNS&ELECTIONS (Junio 2011)

César Ciriano Vela

(http://content.yudu.com/A1sj57/CandEJunio11/resources/index.htm?referrerUrl=)

El Presidente del Gobierno de España, y a la vez Secretario General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, fue elegido al frente del Partido en el Congreso federal de julio de 2000, y presidente de la Nación en las elecciones del 14 de marzo de 2004.

En todo este tiempo, ha ejercido un liderazgo indiscutible en el socialismo español, contando con un apoyo prácticamente unánime entre los militantes y simpatizantes, pues en unas elecciones tremendamente duras y polémicas, como fueron las de 2004, fue capaz de devolver a los socialistas al gobierno después de dos legislaturas de gobiernos conservadores del Partido Popular de José María Aznar y Mariano Rajoy.

Aunque muchos militantes y medios de comunicación esperaban que el presidente Zapatero concurriera a las elecciones generales de marzo de 2012, en un tercer y último mandato, en el Comité Federal del PSOE del pasado 3 de abril, anunció (para sorpresa de muchos) que no se presentará como candidato socialista en estos comicios.

Esta sorprendente decisión (pues continuaba contando con un apoyo mayoritario , por no decir que unánime, entre los militantes del PSOE) le honra a nuestro presidente, pues ha sido capaz de ceder a las presiones de grupos importantes (el banquero más importante del país, Emilio Botín, le recomendó que continuara otro mandato), y con ella ha terminado de instaurar, tácitamente, como hizo su predecesor José María Aznar, la limitación de los presidentes del Gobierno a dos únicos mandatos, tal y como se encuentra instaurado, en el ámbito legal en esta ocasión, en EEUU, Francia, algunos países latinoamericanos y en otras democracias modernas actuales.

Tras la derrota en las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, el PSOE ha abierto su proceso de elecciones primarias en unas condiciones desfavorables, que sin duda alguna han motivado los últimos movimientos de los últimos días y semanas, y que han descartado a Carmen Chacón, que era la principal candidata alternativa al candidato favorito, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Según los Estatutos del partido socialista, en este proceso pueden concurrir todos los candidatos que consigan al menos el 10% de los avales de los más de 200.000 militantes actuales del partido, de modo que en distintas comunidades (Andalucía, Cataluña, Madrid…) varios candidatos están recogiendo avales de los afiliados en las últimas semanas, con la finalidad de disputar al único candidato que ha anunciado que concurre a las primarias (Alfredo Pérez Rubalcaba) el cartel electoral en marzo de 2012.

Las elecciones primarias se celebrarán si existen al menos dos candidatos que reúnan los requisitos que establece la normativa interna del partido, donde para concurrir a elecciones primarias es posible hacerlo con el aval del porcentaje mencionado de los militantes, o con del de una parte de los miembros del Comité Federal o de la Comisión Ejecutiva Federal.

El candidato favorito, Alfredo Pérez Rubalcaba (Vicepresidente primero del Gobierno y Ministro del Interior) destaca por su brillantez intelectual y por su amplia experiencia de gobierno, y en tiempos de crisis como los actuales transmite una imagen de seguridad en las medidas ante la crisis y de firmeza en la lucha contra el terrorismo de ETA (con una organización criminal que está a punto de desaparecer).

Frente a él, la frustrada candidata, Carmen Chacón (que anunció su renuncia a concurrir a las primarias unos días antes del Comité Federal del 28 de mayo, que abrió el proceso) destacaba por su juventud y por el hecho de ser la primera mujer que aspira a ser presidenta del Gobierno de la Nación.

Ahora sólo han quedado, frente a Rubalcaba, los casi 10 candidatos que han anunciado que lucharán por conseguir los 22.000 avales necesarios (el 10% de los militantes socialistas), pero a pesar de la novedad y renovación que suponen las ideas de todos ellos (algunos muy jóvenes, con apenas 30 años, y que han dado muestras de una gran valentía al concurrir a este proceso), ninguno de ellos es conocido entre la militancia, por lo que, a no ser que unan todas las candidaturas o que realicen una campaña con medios suficientes, es muy probable que Rubalcaba quede finalmente como único candidato y como el único que reúna los requisitos exigidos por la normativa interna del Partido.

El porcentaje excesivo del 10% de avales limita la democracia interna del Partido Socialista porque, a diferencia de lo que sucede en otras democracias avanzadas como EEUU, en la práctica a las primarias sólo puede concurrir un candidato que cuenta con el respaldo orgánico territorial de alguna federación entera del PSOE, lo que imposibilita a los jóvenes y a los nuevos talentos políticos del socialismo español el concurrir en este proceso, en el que con casi toda probabilidad Rubalcaba saldría elegido por los militantes por su experiencia y capacidad política.

Los medios de comunicación de la derecha (cuyos partidos nunca han celebrado primarias) aprovechan esta rigidez del sistema socialista de primarias para criticar las limitaciones de este proceso tan limitado que ha abierto este partido.

Si finalmente no se celebran elecciones primarias, porque sólo exista un único candidato de consenso, Alfredo Pérez Rubalcaba será el candidato socialista en 2012 , y por tanto quien se medirá al líder de la derecha, Mariano Rajoy.

Con el proceso de elecciones primarias, el Partido Socialista vuelve a su tradición de elección democrática de sus principales líderes, y se repetiría el proceso ya vivido en 1998 con las primarias nacionales entre José Borrell y Joaquín Almunia, aunque en esta ocasión ambos candidatos son muy apoyados tanto por distintas direcciones del partido (regionales y nacional) y por los militantes, por lo que el ganador contaría, sin ninguna duda, con el apoyo unánime de todo el socialismo español.

Con ello, el partido ganaría en vitalidad y se encontraría en condiciones de disputar en marzo de 2012, con alguna garantía de éxito, unas elecciones donde los medios de comunicación dan ya por ganador al Partido Popular, pero donde la debilidad permanente de su líder nacional (Mariano Rajoy que, a pesar de su seriedad y preparación, continúa sin entusiasmar y no ha logrado el mando del partido, además de estar acosado en varias regiones por distintos casos de corrupción muy graves), pero donde en un país en el que resulta difícil alcanzar la mayoría absoluta de 175 diputados, los pactos postelectorales pueden dar lugar a un nuevo gobierno socialista, si bien esta vez en coalición con los grupos de izquierda y nacionalistas, mucho más cercanos en esta última década al Partido Socialista que al Partido Popular.

La era del presidente Zapatero y el legado que deja al Partido Socialista y a España puede diferenciarse perfectamente en dos etapas bien diferentes: una primera, que coincide con su primer mandato al frente del país (2004-2008) y con sus primeros 8 años como líder socialista (2000-2008), donde consiguió renovar y democratizar al partido socialista, y logró mantener los años de prosperidad económica de los gobiernos populares con un incremento de las políticas sociales y un importante avance en los derechos ciudadanos (a favor de la igualdad entre hombres y mujeres o de algunos grupos que habían sido sometidos a una discriminación histórica en España).

La segunda etapa al frente del Gobierno y del Partido coincide con la actual legislatura (2008-2012), y ha estado claramente determinada por la situación de crisis económica progresiva en la que ha ido entrando España a partir del verano de 2008, y en donde Zapatero cometió el importante error de minimizar al principio el impacto de la crisis (en una actitud de optimismo vital que es buena en un político pero que en tiempos de dificultad debe adaptarse a la realidad), y con ello perder un precioso tiempo en la adopción de unas medidas iniciales que, en el caso de haberse puesto en marcha desde los primeros meses de la crisis, habrían evitado los importantes recortes sociales que se han realizado en 2010 y 2011.

Con estos últimos, el presidente ha experimentado un importante desgaste en la opinión pública, y ha pasado de doblar en valoración al líder de la oposición y de ser apoyado por el 70% de los españoles, a ser rechazado por idéntico porcentaje, al igual que le sucedió al presidente Aznar en sus dos últimos años de mandato (2003 y 2004), por los importantes errores cometidos a raíz de la guerra de Irak y el escándalo del petrolero Prestige.

El legado del presidente Zapatero no podrá apreciarse a corto plazo, como sucedió con sus predecesores (Adolfo Suárez, Felipe González y José María Aznar), cuyos logros indiscutibles en distintos ámbitos (recuperación de la democracia en el caso del primero, consolidación de la misma y modernización e integración en Europa en el del segundo, y bonanza económica y eficiencia en la gestión en el del tercero), sólo será valorado por la opinión pública cuando hayan transcurrido varios años desde la fecha de su retirada.

Aunque las críticas por la crisis económica han recaído casi exclusivamente sobre Zapatero, éste pasará a la historia como el joven presidente que consiguió que el socialismo español mantuviera una combinación entre política económica liberal y apoyo decidido a las políticas sociales y en la consolidación de las libertades y derechos en España, aunque la galopante crisis económica actual es probable que limite su legado prácticamente al último de los puntos, que la nueva generación de líderes socialistas (los que rondan ahora los 40 años) deberá compensar con una vuelta a la tradición socialdemócrata de las políticas de expansión del Estado del bienestar.

Sin embargo, quedan al menos dos asignaturas pendientes en el socialismo español que Zapatero no ha sido capaz de dejar definitivamente resueltas (y que Clinton y Obama por ejemplo sí han hecho en la izquierda norteamericana, y otros líderes como Lula u otros en Latinoamérica): el desterrar definitivamente la imagen de que la izquierda cuando gobierna no es capaz de realizar una gestión económica eficiente; y también, en segundo lugar, la tarea pendiente en España de reforma y reinvención de los Gobiernos y Administraciones, para convertirlos definitivamente en más eficaces y eficientes y para reducir de modo significativo la corrupción en España.

En este último ámbito el presidente Zapatero ha aprobado normas importantes (como la reciente reforma del Código Penal, o las distintas normas y medidas aprobadas sobre simplificación administrativa y extensión de la Administración electrónica), pero el socialismo español y la izquierda española del siglo XXI deben ser capaces de manejar con eficiencia la economía y la gestión pública, para conseguir que el modelo social europeo que se ha instaurado en España en los últimos 25 años sea compatible con los impresionantes retos que nos plantea la actual economía globalizada, con los nuevos países emergentes que va a obligar a los progresistas occidentales a reinventarse y a adaptarse a estos nuevos tiempos que están llegando.

domingo, 17 de julio de 2011

18 Julio 2011: Una reflexión sobre la guerra civil y la lucha contra ETA

En un día como mañana, en que se conmemora el 75º Aniversario del alzamiento de las tropas franquistas, creo que debemos pensar de una vez por todas en la reconciliación. Creo que ha sido un error en estos años el modo en que se ha tratado el asunto de la guerra civil en muchos sitios (y lo dice una persona que se siente republicana hasta la médula), pues toda la energía que se ha malgastado en volver a despertar los odios de aquel tiempo, se podría haber empleado para llegar a un pacto entre PSOE y PP para salir antes de la crisis.

El mejor homenaje que podemos hacer a nuestros abuelos que lucharon tan bravamente en aquella absurda guerra del 36 es trabajar por nuestro país, por España, para que nuestros hijos puedan tener un futuro mejor. Y que volvamos a ser la 8ª potencia del mundo, en economía, educación, prestaciones sociales. Esa es la mejor "guerra": la de la democracia y la del sentido común. Lo demás, creo que son despistes a la población para que no piense en lo principal hoy: la economía y la reforma profunda que necesitan nuestra sociedad y nuestro sistema democrático. La mía es la reforma desde la izquierda, desde el socialismo democrático. Os mando este bonito enlace que reflexiona sobre el problema de Euskadi, donde pienso que la derecha comete un gravísimo error al sacar constantemente el caso Faisán y la lucha contra ETA como arma electoral: estamos cerca de ganar a los mafiosos de ETA y esta legislatura debería ser la legislatura del fin del terrorismo.

Estos dos pensamientos eran los que quería transmitir el día del directo en Intereconomía pero que no me permitieron decirlo tal y como lo sentía (http://www.youtube.com/watch?v=fZ0hfAN_CtE): el error de ZP de sacar la guerra civil como arma electoral, y el grave error de la derecha de sacar el caso Faisán y la lucha contra ETA como arma electoral. Así no se hacen las cosas, con la tremenda crisis económica que vivimos, donde es necesario unir, y no desunir.

viernes, 1 de julio de 2011

Una nueva forma de hacer política

Aragón Digital.

1 de julio de 2011

Tras el éxito tan rotundo de la manifestación organizada por el movimiento 15-M, Democracia Real Ya y los cientos de muchachos acampados en la Plaza del Pilar en estas últimas semanas, se ha puesto de manifiesto que nuestro sistema político precisa de cambios radicales en su funcionamiento y, en particular, en las relaciones entre los políticos y los ciudadanos.

Da la impresión (y éste es uno de los motivos del surgimiento del movimiento del 15-M) que la distancia entre los representantes públicos y sus electores se ha acrecentado de modo alarmante tras el inicio de la crisis económica, pues mientras en muy amplios sectores sociales se ha venido produciendo un deterioro espectacular de las condiciones de vida (con millones de ciudadanos en el desempleo, cientos de miles desahuciados por no poder pagar las hipotecas…), la clase política no ha reaccionado ante esta situación.

Al contrario, los políticos han continuado actuando “como si nada”; es decir, convencidos muchos de ellos (y transmitiendo este mensaje erróneo a la ciudadanía) de que la brutal crisis económica tiene un origen externo a España y por tanto que sus soluciones también nos vendrían del exterior.

Sin embargo, y aunque es cierta la influencia internacional en nuestra crisis, en una economía actual globalizada, se está comprobando que los factores propios de nuestro país han ahondado si cabe todavía más esta situación económica, y ello exigía sin duda decisiones rápidas y adoptadas en su momento, adaptadas a nuestras peculiaridades.

Pero nada de esto se ha hecho, ni en el Estado ni en las distintas Comunidades Autónomas, y de ahí la enorme desafección que existe hoy de los ciudadanos hacia sus políticos, y la situación de enorme descontento y de irritación (y de “indignación”, porque el término es muy oportuno y correcto en el movimiento de los “indignados”) es el resultado de la falta de reacción de los políticos ante la situación actual.

Frente a ello, los ciudadanos están reclamando con vigor estos días en toda España, y también en Aragón, una nueva forma de hacer política, y una reforma profunda de nuestro sistema político vigente en los últimos 30 años.

Para acercar más a la ciudadanía a sus instituciones sería preciso modificar el sistema electoral, introduciendo un sistema de elección por distritos de los diputados y senadores (por barrios), con listas abiertas y con un sistema de elecciones primarias obligatorio en absolutamente todos los partidos políticos, cuya estructura y funcionamiento deberán cambiar profundamente.

También es preciso aumentar notablemente la transparencia de nuestras instituciones, con la instauración de más y mejores instrumentos de control sobre la corrupción y sobre la actuación de los cargos públicos, con una Cámara de Cuentas con muchos más medios y funciones, un sistema de declaración de bienes e intereses de los cargos públicos, y un reforzamiento notable de los demás instrumentos de control sobre el dinero público y su destino (en los contratos, subvenciones, selección del personal, y tantos otros campos).

Quien les habla ha tenido ocasión en las últimas semanas de conocer directamente el movimiento aragonés del 15-M, y puedo asegurarles que estos cientos de muchachos, apoyados por ciudadanos de todas las edades y condiciones, han devuelto a nuestra sociedad la esperanza y la ilusión, y nos han devuelto la confianza en que es posible otro sistema político y económico, donde los representantes públicos rindan cuentas ante sus ciudadanos (como sucede en los países escandinavos y del norte) y donde la riqueza (y ahora los costes de la crisis) se distribuyan de un modo mucho más justo y equitativo entre todos los sectores sociales afectados, reduciendo las injusticias sociales que están aumentando en estos últimos años.

Mientras no se corrija toda esta situación, continuaremos siendo indignados y solicitando cambios profundos en nuestro sistema político y económico.

domingo, 5 de junio de 2011

ARAGÓN: CAMBIO DE CICLO Y NECESIDAD DE RENOVACIÓN DE LA IZQUIERDA

El resultado de las elecciones del pasado 22 de mayo en Aragón ha sido espectacular y, a la espera de los pactos en más de 140 municipios (sobre 700) donde no ha existido mayoría absoluta, la conclusión a la que llegan todos los analistas políticos y expertos electorales es muy clara: se ha producido el cambio de ciclo político más importante en los últimos 30 años de andadura democrática, superior incluso al vuelco que se produjo en 1995.

El Partido Socialista, que había dominado de modo abrumador en Aragón desde 1999 y, sobre todo, desde 2003 (controlando en presupuesto casi el 90% del poder autonómico y local en nuestra Comunidad), ha perdido en estas elecciones más del 70% de este poder, que ha pasado ahora a manos del Partido Popular, que es el gran vencedor en estas elecciones.

Es un hecho claro que el desastre electoral de los socialistas se ha producido en toda España, donde el PP ha aventajado al PSOE por casi 10 puntos (el porcentaje más alto en unas municipales, desde 1977), pero también es cierto que en Aragón, partiendo de la importante ventaja que obtuvo el PSOE sobre el PP en 2003 y 2007, el hundimiento del PSOE ha sido todavía más espectacular.

Más que una victoria del PP, con una campaña electoral con un tono bajo, lo que se ha producido es un hundimiento del PSOE aragonés.

A ello han contribuido no sólo los factores nacionales, sino también otra serie de circunstancias especiales de Aragón, como pueden ser el desacierto en el planteamiento de la campaña (los principales candidatos no han visitado comarca a comarca y pueblo a pueblo, como sí lo han hecho los populares), así como la elección de la candidata que ha encabezado el cartel (Almunia), con un perfil político muy bajo, que ha desmovilizado sin duda a muchos miles de votantes socialistas fieles en otras ocasiones.

Frente al hundimiento del PSOE, también destaca la bajada importante del PAR, con su pérdida de representación en el Ayuntamiento de Zaragoza, por primera vez en 30 años, pero que ha mantenido su representación territorial gracias a su presencia importante en los pequeños municipios.

Ante el resultado de los socialistas, quien más ha salido beneficiado ha sido Izquierda Unida, que ha doblado sus resultados de 2007, con una CHA que sólo ha crecido tímidamente, por la tibia campaña que ha realizado, sin mostrarse capaz de aprovechar el hundimiento socialista.

Tras las elecciones del 22 de mayo se abre un nuevo ciclo político en Aragón, con un cambio espectacular, pero donde ningún partido ha sido capaz, hasta el momento, de explicar a los ciudadanos cuál es su plan para sacar a nuestra Comunidad de la crisis económica, como está sucediendo en autonomías vecinas (como la vasca, la Navarra…).

A pesar del resultado, a la vista de quiénes han sido los candidatos, es claro que en el futuro inmediato deberá imponerse en Aragón un cambio radical en la forma de hacer política en estos últimos años, y todos los partidos, sin excepción, deberán acometer reformas en su seno que los hagan más democráticos y participativos, para evitar la importante desafección popular, que se ha plasmado en el importante movimiento del 15-M, con un gran apoyo también en Aragón.

En particular, la izquierda, y el Partido Socialista, deberá llevar a cabo en los dos próximos años una regeneración y una renovación profunda y radical, con la sustitución de la mayoría de los dirigentes que ha tenido en estos últimos 20 años, y con un cambio en sus estructuras y funcionamiento interno, y con el fin del llamado “Marcelinato”, que con sus aciertos y sus errores ha gobernado el socialismo aragonés en los últimos 15 años.

Porque ideológicamente Aragón es una comunidad de centro izquierda, pero sin un cambio profundo de dirigentes y de políticas, podemos vivir muchos años de gobierno de la derecha, a no ser que se acometan, en especial en el Partido Socialista, los importantes cambios que los militantes, simpatizantes y la ciudadanía han transmitido el 22 de mayo.

domingo, 27 de marzo de 2011

REFORMA DEL SISTEMA POLÍTICO PARA VENCER LA CRISIS

Las elecciones del próximo día 22 de mayo se presentan, según un estudio elaborado por el prestigioso equipo sociológico del profesor Toharia que saldrá a la luz en los próximos días, como las elecciones de la confianza en el sistema democrático, pero no en el modo en que se está gestionando en los últimos tiempos.

En nuestro país, afortunadamente, después de dos siglos de inestabilidad democrática, de continuas dictaduras y golpes de Estado y de la teoría machadiana de las dos Españas, estas tres décadas de andadura constitucional nos han permitido a los españoles asentar profundamente los hábitos democráticos, y la llegada en estos años de las nuevas tecnologías (y las redes sociales, la extensión de Internet, los medios digitales independientes…) está permitiendo aumentar la libertad de los ciudadanos.

Sin embargo, la confianza de la población en sus políticos (con la valoración de los principales líderes en mínimos históricos) se encuentra en estos momentos bajo mínimos, como bien concluye el estudio sociológico antes mencionado.

Ante esta situación, la única solución que existe es la de reforzar nuestro sistema democrático y realizar en él las reformas que son absolutamente necesarias y que los ciudadanos demandan con vigor: un cambio en el sistema electoral, donde se introduzcan las listas abiertas y se limite el poder de los aparatos de los partidos, donde una elección de los candidatos por distritos (a una o a dos vueltas), sería una buena solución, junto con la implantación obligatoria de las elecciones primarias en todos los partidos.

Por ejemplo, estos días se habla de la supuesta resistencia de Alfredo Pérez Rubalcaba a presentarse a unas primarias en el PSOE, pero dadas sus excelentes cualidades políticas, con toda probabilidad obtendría un resultado arrollador en el PSOE si éstas se celebraran, al unir experiencia y capacidad de gobierno, que es lo que los ciudadanos están demandando hoy en estos tiempos de crisis.

Lo mismo sucedería en el Partido Popular, pero en sentido inverso, donde un líder como el actual, con tantas debilidades y carencias, con toda probabilidad sería superado por cualquier candidato dentro de los distintos líderes con apoyo popular y en la militancia que tiene nuestro principal partido de la oposición.

Paradójicamente, la puesta en marcha de un proceso de primarias depararía algunas sorpresas que no suelen ser anunciadas por los medios de comunicación en su debate actual, abierto hace meses, sobre la necesaria reforma de nuestro sistema político.

Porque nuestra democracia necesita de unos partidos políticos que se acerquen mucho más a los ciudadanos, y a sus preocupaciones, y donde sus representantes públicos se sometan a un control por parte de los electores que, además, evite los casos de corrupción que en todos estos años de boom inmobiliario, han proliferado en todos los partidos, sin que éstos hayan contado con los reflejos suficientes para hacerles frente evitando la actual desafección ciudadana.

Sólo con un cambio en el sistema político se conseguirá que los ciudadanos confíen más en sus representantes, pero a la vez ello conllevará también una mayor confianza en la economía y una mayor dosis de optimismo para salir de la profunda crisis económica que todavía estamos viviendo.

La política debe servir esta vez de impulso para conseguir una mayor confianza económica y para fortalecer nuestro sistema de economía social de mercado que los europeos y los españoles hemos creado con tanto esfuerzo en las últimas décadas.

miércoles, 23 de marzo de 2011

ENERGÍAS RENOVABLES: AHORA MÁS QUE NUNCA

Tras la catástrofe nuclear en Japón, muchas están siendo las voces en todo el mundo, y en particular en Europa, que están poniendo de manifiesto las innumerables desventajas y peligros que presenta la energía nuclear: sus riesgos y sus efectos secundarios son muy superiores a sus ventajas en cuanto a costes de producción.

Por este motivo, ha recobrado con vigor el debate sobre la necesidad de incrementar el papel de las energías renovables dentro de nuestro sistema energético, y más todavía en Europa, donde la dependencia sobre el petróleo es muy importante y uno de los principales lastres para nuestro crecimiento económico en el futuro.

De ahí que sea absolutamente necesario revitalizar el debate sobre qué tipo de energía queremos para el futuro, donde las fuentes renovables (solar, eólica, hidráulica, biomasa, hidrógeno y demás en fase de desarrollo) parece que se había limitado su importante potencial de crecimiento en estos años de crisis, por la mentalidad cortoplacista de quienes son partidarios de la energía nuclear y de la derivada de los combustibles fósiles.

En este contexto, necesitamos invertir en España y en Aragón varios miles de millones de euros adicionales todos los años si queremos conseguir, de aquí a varias décadas, una dependencia energética mínima, y también lograr por fin reducir los efectos del cambio climático, como muy acertadamente expone el Informe “Un nuevo modelo energético para España” (de mayo de 2009), elaborado por un grupo de expertos de la Fundación Ideas para el Progreso elaborado (http://www.fundacionideas.es/sites/default/files/pdf/Informe_Modelo_Energetico_Web.pdf), y que plantea, muy acertadamente, un escenario en 2050 con un 100% de la energía de fuente renovable.

Las energías alternativas cuentan en Aragón con un peso en nuestra producción energética superior a la media nacional, según las últimas estadísticas, pero el potencial de crecimiento es entre nosotros todavía mayor que en el resto de España, al contar nuestra tierra con un territorio muy amplio en comparación con su población, y tener recursos naturales abundantes.

Por estos motivos, la línea a seguir en España y en Aragón es la planteada en este informe, y si queremos legar a nuestros hijos un sistema energético equilibrado y sin riesgos, la única opción que nos queda es aumentar de modo progresivo y decidido la investigación en energías alternativas, con el fin de mejorar la eficiencia en su producción y abaratar sus costes, de modo que podamos conseguir que este tipo de energía sea mayoritario en no muchos años.

Tras lo sucedido en Fukushima, y demos un paso adelante importante en este campo, para conseguir en pocos años lo que avanzaríamos en muchas décadas.

España y Aragón deben invertir de modo decidido en las energías renovables y destinar cada año, conjuntamente, varios miles de millones de euros adicionales en su investigación y apoyo, no sólo a la solar y eólica, sino también a la hidráulica, sobre todo la de menor dimensión, y la biomasa y los biocombustibles y otras energías cada vez más desarrolladas.

Porque si los europeos conseguimos finalmente terminar con nuestra dependencia energética, habremos terminado de liberarnos de la costosa hipoteca que supone hoy el modelo energético que tenemos, basado en el petróleo y en las nucleares.

Una energía limpia es garantía de futuro y de progreso para nosotros y para las generaciones venideras.

miércoles, 16 de febrero de 2011

AUTÓNOMOS Y CAJAS DE AHORROS

REVISTA UPTA ARAGÓN

16-2-2011

Mucho se está hablando en las últimas semanas sobre la reforma del régimen legal de las Cajas de Ahorros que prepara el Gobierno, como continuación a los importantes cambios que ya introdujo hace unos meses el Real Decreto Ley 11/2010, de 9 de julio, que ya de por sí constituyó el mayor cambio en la normativa del sector financiero que se ha llevado a cabo en España en los últimos 25 años.

Teniendo en cuenta la gran trascendencia para nuestro sistema bancario y crediticio que supone esta reforma, únicamente se menciona con estas reformas el objetivo (que todos compartimos) de sanear nuestro sistema financiero (cajas y bancos, sin excepción), y conseguir unas entidades de créditos que se adapten a un sistema económico que ya no tenga al sector inmobiliario como principal soporte del crecimiento.

Sin embargo, llama poderosamente la atención que en todas estas reformas legislativas, esté pasando prácticamente desapercibido un problema esencial, que debe resolverse también ahora con carácter urgente: el crédito de las familias y los autónomos y las PYMES es el principal motor de nuestra economía, y si no se adoptan de inmediato medidas imaginativas en este ámbito, se podrán perder muchos cientos de miles de empleos y se impedirá a la vez a muchos miles de nuevos autónomos iniciar sus negocios y poner en marcha sus iniciativas.

Es urgente por ello, y es muy oportuna la idea de UPTA iniciada en las últimas semanas, obligar a las entidades financieras a reservar una parte de sus fondos para otorgar créditos y microcréditos que vayan dirigidos a este sector, pues una economía donde únicamente cuentan los 40 empresarios más importantes del país no es representativa del conjunto del mismo, y es imprescindible contar también con los cientos de miles de autónomos y de PYMES que constituyen el corazón de nuestro tejido productivo y económico.

Por estas razones, la reforma de las normas sobre cajas de ahorros y del sector financiero debería contar, obligatoriamente, con la aportación de las asociaciones de autónomos como UPTA, debiendo incluirse en esta regulación un nuevo régimen jurídico de la financiación de los autónomos y de las PYMES, con una obligación a las entidades financieras de la actuación en este ámbito.

domingo, 13 de febrero de 2011

MEJOR EDUCACIÓN PARA SALIR DE LA CRISIS: ESFUERZO Y CREATIVIDAD

Hace más de un año, presentamos desde Fundiniciativas ante la opinión pública un informe sobre la situación de la Educación en Aragón.

En el Informe se afirmaba, como punto de partida, que la educación en Aragón ha mejorado mucho en los últimos 20 años, y que uno de los elementos fundamentales de la enseñanza en el futuro es la apuesta por generalizar el uso, por parte de los profesores y los alumnos, de las nuevas tecnologías de la información.

Sin embargo, la educación comprende muchos otros aspectos en los que debe trabajarse con imaginación y con valentía: la necesaria mejora de los métodos de enseñanza, que deben reforzar notablemente la participación y la implicación de los estudiantes en la enseñanza, dentro de un modelo “horizontal” (todos tienen hoy acceso al conocimiento, al existir Internet, y ya no sólo el profesor), pero donde el sistema educativo y los padres inculquen a los alumnos los valores de la responsabilidad y del respeto a los profesores y a su autoridad.

También es preciso mejorar notablemente la formación profesional, que la sociedad debe valorar mucho más y darle el impulso que necesita, y reforzar los programas de formación continua, mejorando su gestión y con muchos mayores recursos que los que hoy se destinan, al ser éste en tiempos de crisis un elemento fundamental de competitividad.

Al mismo tiempo, debe asegurarse a la Universidad un papel destacado en nuestra sociedad, y su financiación debería estar todos los años garantizada por Ley de las Cortes de Aragón, y también la investigación recibir un impulso fundamental que necesita en nuestra tierra.

Los partidos aragoneses (al igual que se está intentando en el ámbito nacional en las últimas semanas), tal y como se propuso en el informe mencionado, podrían firmar, a 10-15 años, un Pacto Estratégico por la Educación en Aragón (además del que se firme en el ámbito de toda España) que, por encima de partidos y de ideologías, mantenga un nivel de inversión alto en la enseñanza pública y privada y coloque a nuestro sistema educativo entre los mejores de España y de Europa.

En estas últimas semanas se está hablando del polémico libro de la profesora de Yale, AMY CHUA (Himno de batalla de la madre trigre), donde se recomienda la utilización en Occidente de los métodos de enseñanza de los países asiáticos, donde se valora más la cultura del esfuerzo y la disciplina, con una implicación familiar importante y una valoración social de los estudios.

Estos sistemas educativos, por el contrario, encuentran mayores problemas para fomentar la creatividad y la libertad de pensamiento de los estudiantes, y provocan en parte un alto índice de frustración e infelicidad.

La clave se encuentra, como en muchos otros ámbitos vitales, en el término medio y en la combinación de los elementos positivos de los sistemas occidentales (que fomentan más la creatividad y la innovación) con una mayor valoración de la cultura del esfuerzo y una mayor valoración social de los estudios y una mayor implicación familiar.

En definitiva, para salir antes de la crisis , en todo el mundo, es fundamental contar con un sistema educativo moderno y avanzado, que permita a nuestra economía ser realmente competitiva, pero para ello deben acometerse una profunda renovación de nuestro sistema educativo.

domingo, 6 de febrero de 2011

GOBIERNOS EFICIENTES PARA FAVORECER AL AUTÓNOMO

UPTA. Revista nacional del autónomo "Solos", pág. 12, Secc. Tribuna
6 de febrero de 2011

Los distintos Gobiernos europeos están adoptando en los últimos días y semanas medidas para hacer frente a la crisis de confianza que los mercados de adquisición de deuda pública han mostrado hacia los países con unas cuentas públicas y con unos sistemas financieros menos saneados.
Sin embargo, la solución a la situación actual no es la reacción "cortoplacista" que están adoptando los distintos Gobiernos y las instituciones de la Unión Europea, con un recorte de los gastos sociales y las inversiones en infraestructuras y una subida de impuestos que, a corto plazo "calman" a los mercados, pero éstos, con su voracidad, enseguida "engullen" los miles de millones que los Estados ahorran de este modo, y vuelven de nuevo con sus exigencias.
Esta crisis actual es muy diferente de las anteriores (no existían las llamadas "economías emergentes" y los mercados eran nacionales) y, por ello, las soluciones a ella deben ser también distintas y es precisa una auténtica "reinvención de los Gobiernos" y un cambio radical y profundo en las formas de gestión pública en este siglo XXI.
Estos cambios radicales que deben realizarse tienen que tener a mi juicio al autónomo y a las PYMES como principales destinatarios de las medidas económicas y de reforma administrativa que se adopten, para simplificar los trámites burocráticos y permitir con mucha más facilidad la entrada en el mercado de nuevos pequeños y medianos negocios y ayudar a los existentes a sobrevivir e incluso a mejorar en tiempos de crisis.Para conseguir este objetivo, es preciso en mi opinión adoptar dos medidas

La primera, conseguir una mayor eficiencia de las Administraciones, con una reducción y simplificación radical de los trámites burocráticos actuales (que causan a los ciudadanos y a las empresas una pérdida en tiempo y en otros costes de muchas decenas de miles de euros al año) y con una mayor coordinación administrativa y una reducción drástica de los órganos administrativos, muchas veces duplicados y triplicados (con una supresión o reducción a un mínimo papel o reconfiguración, de las Diputaciones Provinciales, de las Comarcas y una reducción en España del número de municipios de 8.000 actuales a 1.000 ó 2.000 -en Aragón, de 700 a 100-150-), aumentando sin embargo las competencias y los medios financieros de los entes locales que queden, al ser la Administración más cercana al ciudadano, frente a las "mastodónticas" y muchas veces ineficientes Comunidades Autónomas.
Y con un reforzamiento notable de los instrumentos de control, con las Cámaras de Cuentas y los Parlamentos como elementos esenciales.
Con esta mayor eficiencia pública se ahorraría entre un 10 y un 20% del gasto público (entre costes directos e indirectos), que serviría para mantener e incluso incrementar el gasto social (las desigualdades sociales se han incrementado con la crisis -lo cual es algo inmoral-) y también para estimular la inversión en infraestructuras tan necesarias en ciertos ámbitos.

La segunda solución es a mi juicio el reforzamiento del papel del Estado (y de la Unión Europea) como regulador del mercado, pues esta crisis se ha producido por un estrepitoso fallo en la regulación de los mercados financieros, a quienes los Estados y las instituciones internacionales deberían controlar mucho más (con tasas como la Tobin o la Stiglitz) y la imposición de sanciones drásticas a los directivos que cometan negligencias, con la aplicación de códigos de buen gobierno en las entidades financieras, con sanción radical para quien los incumpla.

Debemos apostar por la economía productiva y no por la especulativa, y los mercados están al servicio del interés general en una economía social de mercado como la que existe hoy en el mundo, y no el interés general al servicio de los mercados, como da la impresión que sucede últimamente.

Debe reforzarse el papel del Estado, de "lo público", en tiempos de crisis, pero desde otra perspectiva muy diferente a la que en muchos ámbitos se está adoptando hoy en muchos gobiernos y Administraciones europeos y españoles.

Fuente: César Ciriano Vela. Presidente de Fundiniciativas