jueves, 17 de junio de 2010

IMPULSEMOS LA TRAVESÍA CENTRAL

ARAGÓN DIGITAL, 17 de junio de 2010

Aragón es, a través de Zaragoza por el eje del Valle del Ebro, de Huesca por el del Pirineo, y de Teruel por el del Mediterráneo, una Comunidad con unas comunicaciones estratégicas dentro del Noreste de España y del Sur de Europa.

Por este motivo, la iniciativa del presidente Marcelino Iglesias de impulsar la Travesía Central del Pirineo es muy positiva y, en este contexto de desánimo y de crisis económica que vivimos, constituye una especie de “oasis” dentro del “desierto” plagado de malas noticias que estamos recibiendo en las últimas semanas.

El impulso del eje transpirenaico (que debe ser compatible con la reapertura del Canfranc) es fundamental para el futuro de Aragón y de las regiones y provincias vecinas (Rioja, Navarra, Soria), con las que deberíamos hacer un frente común para conseguir este objetivo y otros muchos más.
Para hacer frente a los obstáculos y a las críticas que ha recibido este proyecto, el mejor modo de vencerlos es actuando con valentía y poniendo en marcha nuestros medios propios.

Éstos no son otros que nuestro nuevo Estatuto de Autonomía de 2007 y nuestras competencias sobre infraestructuras, y también el hecho positivo de ser una de las Comunidades donde, ante la dramática situación actual del empleo y de las instituciones financieras, contamos con menores tasas de paro y con unas finanzas públicas y privadas más saneadas. Porque no es justo que Valencia o Cataluña o Madrid cuenten con tasas de endeudamiento público y privado altísimo en comparación con Aragón, y no podamos por ello dar prioridad al eje pirenaico sobre el mediterráneo.

Es hora de que Aragón recupere su peso histórico, y si la organización de la Expo fue un reto en 2008 y casi nadie, hace diez años, apostaba por ella, el éxito que supuso entonces nos debe conceder ahora la autoestima suficiente para tener la valentía y la iniciativa de poder emprender nosotros mismos este reto.

Los fondos europeos y estatales y de otras Comunidades (como Madrid y otras) y franceses serán necesarios para acometer este proyecto. Pero si el Gobierno de Aragón comenzara ya a adjudicar las primeras obras, ello serviría de revulsivo para que este proyecto se realice antes que los demás que se han previsto por el eje mediterráneo, con nuestros vecinos valencianos y catalanes, que en este punto compiten con nosotros por conseguir una salida rápida de mercancías y pasajeros hacia el resto de Europa.

Aragón debe tener la ambición suficiente para poder acometer proyectos importantes en el futuro, y el de la Travesía Central debería comenzarse con nuestros propios medios, con un consenso entre partidos y agentes económicos y sociales.

Apostemos una vez más por el futuro y demostremos que la autoestima colectiva que alcanzamos tras la Expo 2008 sigue viva, y que no sólo en el legítimo asunto de los bienes de la Franja luchamos por nuestros derechos, sino también en los proyectos de infraestructuras, que significan desarrollo y creación de riqueza.