miércoles, 16 de septiembre de 2009

GENERAL MOTORS: HAY QUE ACTUAR YA

HERALDO DE ARAGÓN
14 de septiembre de 2009
Tras conocerse la decisión de General Motors de vender el 55% de su filial europea al consorcio formado por la empresa canadiense Magna y la caja de ahorros rusa Sberbank, las reacciones en Aragón ante esta noticia se debaten entre la incertidumbre y el pesimismo, pues entre las distintas soluciones posibles, ésta es la que más perjudica a los intereses de la planta d Figueruelas.
Los responsables políticos y algunos agentes económicos y sociales afirman que se ha hecho todo lo posible (en cuanto a los contactos gubernamentales y empresariales realizados) para conseguir que la decisión que se adoptara fuera la más beneficiosa para nuestros intereses.
Pero si comparamos cómo han actuado en este proceso el gobierno alemán (y sus Länder o regiones con fábricas de GM) y el ruso, por un lado, y las autoridades españolas y aragonesas por otro, da la impresión que mientras los primeros han sido actores y protagonistas en todo momento, nosotros hemos permanecido en la posición de meros espectadores y en una situación más pasiva que activa.
Aunque es cierto que se han realizado esfuerzos importantes por parte del Gobierno español y aragonés, y de nuestros agentes económicos y sociales, el hecho es que al menos en esta primera fase, la GM se nos ha escapado de las manos.
Como afirmó con mucho acierto Joaquín Abós Torres (una de las personas que gestionó directamente, en los años 70, la instalación de la factoría en Figueruelas, a través entonces de IberCaja), en su artículo en Heraldo el día 25 de agosto, Aragón y España deberían aspirar a adquirir una parte de las acciones de la nueva GM Europa, con una financiación por parte de las entidades de crédito más importantes de nuestra Comunidad, comenzando por IberCaja.
Aún estamos a tiempo de ello, pues a pesar de la decisión ya adoptada por la compañía, en Derecho Comunitario y en Derecho Internacional existen distintas fórmulas para adquirir acciones de empresas, pues no debemos olvidar que en el fondo se trata de una empresa privada, y no de un Gobierno.
Por ello, nuestras entidades financieras, con el apoyo del gobierno español y aragonés, podrían presionar en las próximas semanas y meses para poder adquirir una parte del capital de la nueva GM, y así poder incluir a alguna persona en el consejo de administración de la nueva sociedad.
Sólo así podremos influir en serio en las decisiones que adopte la GM en el futuro, y podrán no sólo mantenerse los puestos de trabajo de Figueruelas (evitando los despidos anunciados), e incluso aspirar a conseguir crear por fin una industria española y aragonesa del automóvil.
Pues si España ha sido capaz en los últimos años de tener deportistas como Nadal o Gasol, que se codean todos los días con los mejores del mundo, en materia empresarial y financiera no podemos quedarnos atrás, y podemos aspirar a estar también en los primeros puestos del mundo, pues no debemos olvidar que somos actualmente la octava potencia económica mundial.
Pero debemos ejercer como tal, y no como meros espectadores, sino como actores.