miércoles, 23 de septiembre de 2009

ARAGÓN NECESITA UN GIRO

HERALDO DE ARAGÓN

22 de septiembre de 2009

Una vez más, la sociedad aragonesa ha demostrado que por encima de los errores y las carencias políticas, la ciudadanía es quien siempre tiene la última palabra, como quedó demostrado hace años al paralizar el trasvase del Ebro, y el año pasado, en un sentido positivo, en el éxito de la organización de la Expo.

Por este motivo, el pasado sábado miles de ciudadanos salieron a la calle en Zaragoza para manifestar que quieren un gobierno nacional y autonómico más valiente contra la brutal crisis económica actual, y que en el asunto de la compra de OPEL Europa por Magna-Sberbank, es preciso una actitud protagonista por parte de Aragón y España, y no una mera actitud de espectadores, como la existente hasta ahora.

Como afirmaba con acierto este periódico en los editoriales y los artículos de opinión publicados por sus editorialistas en los últimos días, aún estamos a tiempo de ejercer un papel protagonista en este importante contencioso que hoy tenemos los aragoneses, en el que nos jugamos el papel como región industrial del sur de Europa.

Con este contexto como fondo, el debate sobre el estado de la Comunidad Autónoma celebrado en esta pasada semana ha puesto de manifiesto que, aunque en la década pasada el progreso y la estabilidad económica y social de Aragón ha sido indiscutible (con un papel determinante en ello en el estilo de gobernar del Presidente Marcelino Iglesias), sin embargo frente a la crisis económica actual ni los partidos de la coalición de gobierno ni los de la oposición ofrecen soluciones valientes y claras frente a la recesión económica que vivimos.

En el debate ha habido mucho de exposición de éxitos pasados y mucho de crítica actual al gobierno, pero muy poco en materia de propuestas y de planes frente a la crisis.

Por este motivo, la única solución que existe es que se acometan en el Gobierno autonómico los cambios tanto en las personas como en las políticas y en las actitudes frente a los gravísimos problemas y desafíos que hoy tenemos, y que se pongan en marcha varios pactos con la oposición (sobre todo con el Partido Popular) en materias como las medidas económicas a adoptar, la reforma y modernización de las Administraciones aragonesas, la educación o la sanidad, entre otros.

Es urgente un plan de apoyo a autónomos y PYMES, que desatasque el crédito y la financiación (lo mismo que para los consumidores), y que se agilicen los trámites burocráticos tan largos que hoy soportan los ciudadanos y las empresas en Aragón (lo que ahorraría cientos de millones de euros a nuestra economía), y que se impulsen sectores económicos como el de los servicios sociales, las energías renovables, el agroalimentario, o el de la rehabilitación de edificios y comunidades.

Aragón necesita un giro y ojalá en las próximas semanas se acometan los cambios que nuestra sociedad demandó este sábado en la ejemplar manifestación de Zaragoza.