domingo, 22 de marzo de 2009

LAS "SUBPRIME" Y LA CRISIS ECONÓMICA

HERALDO DE ARAGÓN
Sábado, 21 de marzo de 2009, pág.23
(Suplemento especial: Diccionario de la Crisis)

New York, New York…, tarareaba la conocida melodía de Frank Sinatra un corredor de bolsa de Wall Street a las tres de la madrugada, apurando las últimas gotas de una botella de whisky, sin corbata y sin un dólar en el bolsillo… It’s the subprime, stupid…le decía a otro colega que le acompañaba en aquel momento…
Esta situación, que parece extraída de la novela La Hoguera de las Vanidades, llevada al cine en 1989 por Tom Hanks, de la mano del director Bryan de Palma, y que fue escrita durante la crisis de los 80, es en estos días algo cotidiano en Estados Unidos, donde miles de personas (muchas de ellas pequeños inversores) han visto cómo los ahorros de toda su vida de han dilapidado por la actuación irresponsable de unos pocos. Y de un sistema, el de las hipotecas basura o subprime mortage, que ha arruinado la vida de millones de personas en todo el mundo.
Este producto financiero consiste en que los bancos conceden créditos hipotecarios a los particulares con baja calificación crediticia o en situación de alto riesgo de impago normalmente para la adquisición de viviendas, a un tipo de interés superior al normal, en una situación económica donde los precios de la vivienda (en Europa y en EEUU) se encontraban continuamente al alza.
Y con los créditos hipotecarios, los bancos a su vez constituían sucesivas cadenas de inversión y creaban, uno tras otro, bonos y títulos de crédito que podían comprar inversores y particulares, y que cotizaban en los mercados, con la esperanza de la revalorización segura de la vivienda cada año.
Sin embargo, con la llegada de la crisis financiera e inmobiliaria, este sistema (que curiosamente tuvo como uno de sus puntos débiles la inexistencia en EEUU de un Registro de la Propiedad y por tanto de la seguridad jurídica que sí existe en Europa) se desmoronó por completo, y lo que hasta el momento habían sido activos financieros aparentemente sanos y rentables, se convirtieron de inmediato en los llamados “activos tóxicos”.
Ello es lo que ha motivado la masiva intervención pública de los últimos meses sobre los mercados financieros y el sistema crediticio, con la adquisición de estos activos, y del capital de muchos bancos, por parte de muchos Gobiernos.
En este contexto, ¿cómo es posible que este modelo de desarrollo económico basado en la especulación inmobiliaria y financiera se haya mantenido durante tantos años, y que nadie se haya opuesto firmemente a él desde un principio?¿Y cómo es posible que las autoridades gubernamentales no hayan puesto en marcha instrumentos eficaces de control en este ámbito?
Las medidas que ahora está adoptando la nueva Administración Obama pretenden conseguir que no vuelva nunca a repetirse este lamentable episodio de ineficacia y descontrol de un sector tan importante para nuestras economías como es el inmobiliario y el crediticio.
Afortunadamente, en España este problema apenas nos ha afectado directamente, porque nuestro sistema bancario no permite apenas la utilización de esta forma de inversión.

LO QUE NO INTUÍA MI AMIGO MATT


Paseando por las calles de cualquier ciudad norteamericana, puede observarse el desánimo de la población ante la envergadura de la actual crisis económica.
Un amigo mío, que vive en el Estado de Washington, cerca de Seattle, profesor sin trabajo fijo aún, solicitó hace varios años un crédito para adquirir su vivienda.
El banco le concedió un préstamo de 350.000 dólares que, con su salario mensual de 2.500 dólares, le alcanzaba de sobra para pagar los 900 euros mensuales del crédito.
Pero lo que no sabían ni mi amigo Matt ni su banco era que pronto llegaría una crisis financiera profunda que se llevaría consigo su hipoteca suprime y los ahorros de toda su vida, y además quedándose sin trabajo.

PARA SABER MÁS...
Crédito hipotecario: es aquel que se concede por una entidad bancaria para financiar el pago de una vivienda, poniéndose ésta como garantía.
Bonos y títulos de crédito: son aquellos activos financieros que consisten en valores sobre bienes o sobre empresas que se venden en el mercado de crédito.
Alto riesgo financiero: es el que tienen aquellas personas que cuentan con menores posibilidades de pagar un crédito bancario, por su especial situación económica en cuanto a ingresos, tipo de trabajo u otras circunstancias similares.
Hipotecas basura o subprime: hipotecas concedidas a personas en situación de alto riesgo, que han dado lugar a la actual crisis financiera.